El presidente Mauricio Macri anunció una reforma en el sistema de salud que prevé la implementación de una cobertura nacional para quienes no tienen obra social. La idea del proyecto, que se financiará con los $30.000 millones que se le debían a las obras sociales, es garantizar el acceso universal a los tratamientos. Además, se centralizarán las historias clínicas y le darán a los usuarios una credencial que les permitirá comprar remedios con descuento. La intención es que los ciudadanos tengan mejor acceso a los centros de salud pública, un mecanismo para inyectar más fondos a los hospitales y la creación de un organismo para evaluar los modos de atención a las diferentes enfermedades en todo el territorio nacional. Según fuentes de la Rosada, el Presidente ordenó también repartir los 30.000 millones de pesos destinados al pago de tratamientos especiales que estaban congelados en unas cuentas del Banco Nación y que venían reclamando desde hace años los sindicatos. Ese monto surge del aporte del 15% de los fondos para obras sociales de todos los empleados de Argentina, que va al Fondo Solidario de Redistribución (FSR).

Al respecto, explicaron que, de esos 30.000 pesos, 2.700 millones de pesos irán para las obras sociales sindicales y otros 4.500 millones para «un Fondo de Emergencia y Asistencia para brindar apoyo económico a las mismas ante situaciones de epidemias, implementar campañas de prevención de enfermedades y adquirir o reparar centros de salud propios». A su vez, 14.000 millones serán colocados en bonos del Tesoro Nacional, cuyos intereses serán integrados al FSR para financiar el pago de prestaciones médicas. Por último, se destinarán 8.000 millones de pesos a fortalecer los hospitales públicos para que puedan hacer frente a los requerimientos de la Cobertura Universal de Salud.-