Con el apoyo de personal de la AFIP ayer terminó el recuento: casi 9 millones de dólares en bolsos (incluía euros, yuanes y billetes de Qatar). En una caja de seguridad, en el Banco Patagonia, le habrían encontrado otros 70 mil dólares. Aquellos millones de dólares, junto a relojes y armas, estaban en las decenas de bolsas que -durante la madrugada del martes- el ex secretario de Obras Públicas del kirchnerismo, José López, trató de ocultar en el monasterio Nuestra Señora de Fátima, en General Rodríguez. Pero lo encontró la Policía, alertada por una llamada al 911.

Al acelerarse este escándalo, uno más y de los más grandes provocados por el kirchnerismo, la Justicia federal y la bonaerense ordenaron allanar ayer once propiedades y la citada caja de seguridad. Dos de los allanamientos se concretaron en su casa del Tigre, junto al río Luján. Otros, en Río Gallegos, El Calafate y Tucumán.

López fue trasladado ayer desde la DDI de Moreno donde había pasado la noche a la Fiscalía de General Rodríguez, pero se negó a declarar. Y hoy será llevado a los tribunales de Comodoro Py, donde tiene que presentarse como “acusado” ante el juez federal Daniel Rafecas, quien lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito. Esta indagatoria fue pedida por el fiscal Federico Delgado y la investigación abarca todo el desempeño de López en la administración pública.

Aunque la abogada mediática Fernanda Herrera asumió la defensa de López, hoy no podrá representarlo ante Rafecas ya que no está matriculada en la Capital Federal.Resoluciones Rafecas ya decretó la inhibición general de los bienes de López, así como las de su esposa (María Amalia Díaz) y su suegra (Lucía Corvalán de Díaz). Además, tienen sus cuentas bancarias inmovilizadas.

Más adelante, López también tendrá que presentarse ante el juez Martínez de Giorgi al reflotarse la causa de Sueños Compartidos, el emprendimiento de Madres de Plaza de Mayo que terminó envuelto en otro escándalo. Mientras en el Gobierno también manifestaban sorpresa por todo lo sucedido -y se volvería a impulsar la “ley del arrepentido”- en el kirchnerismo se mantiene la conmoción. Cristina no habló Y todos sus dirigentes, además de admitir el delito de López, intentan tomar distancia.