El Gobierno porteño sigue firme en la intención de reordenar el tránsito en la Ciudad. Para eso, en los últimos años, viene aplicando un plan de “movilidad sustentable” en diferentes áreas: ciclovías y alquiler de bicis para disminuir la cantidad de autos, restricción de vehículos en el Microcentro entre las 10 y las 16, contracarriles en las principales avenidas y ahora el fin de los privilegios para autos oficiales de todas las jurisdicciones y poderes que estacionen en lugares prohibidos. Es decir a los que estén mal estacionados se los llevará la grúa sea de quien sea, incluida la Policía.Desde hoy, la Ciudad comenzará a aplicar advertencias: los agentes de tránsito dejarán folletos informativos en el parabrisas del auto. Y desde el lunes que viene, directamente multa y grúa. “Los primeros que tenemos que dar el ejemplo somos los funcionarios públicos. Nosotros somos los primeros que tenemos que cumplir con las normas vigentes para que los porteños puedan viajar mejor por la Ciudad”, comentó Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gabinete.Con respecto a la reserva de espacios de estacionamiento delante de algunos edificios, quedan exceptuados la Casa de Gobierno, los Tribunales, el Palacio Municipal, el Congreso y las embajadas y consulados, así como las sedes religiosas que lo pidan. Las personas con discapacidad, médicos y sacerdotes deberán tramitar un permiso (para los dos últimos sólo les permitirán una hora). Las autorizaciones deben ser otorgadas por la Autoridad de Aplicación del Código de Tránsito y Transporte de la Ciudad (ver en www.movilidad.buenosaires.gob). No se permitirán los permisos otorgados por la Nación, sólo los que otorgue la Ciudad.La medida, prevista en la ley de Tránsito de la Ciudad, prevé multas de $600 a $6.000 (sin pago voluntario) para quienes estacionen en lugares prohibidos y exhiban carteles, credenciales o cualquier otro documento que no sean los adecuados para autorizar el estacionamiento.