El macrismo parece vivir en dos realidades paralelas. Mientras Macri habla en Asia de «construir más rutas, más vías navegables y más puertos» para mejorar las relaciones con Brasil, en un mensaje más de un candidato presidencial que de un jefe de Gobierno, el bloque del PRO busca dinero fresco para las alicaídas cuentas de la ciudad de Buenos Aires.Ayer, Mauricio Macri mantuvo un encuentro con el canciller Kasiviswanathan Shanmugam, en el inicio de una serie de reuniones que continuarán en los Emirates Árabes Unidos.Al mismo tiempo, Cristian Ritondo y Rogelio Frigerio encabezaban en la Legislatura las negociaciones con la oposición para conseguir una ampliación presupuestaria de $3.000 millones, que podría ser tratado en sesión pasado mañanaFrigerio, titular de la Comisión de Presupuesto de la Legislatura, aseguró que la mitad de ese pedido «es para pagar sueldos», y que la cifra incluye incluye $ 220 millones para garantizar (en la medida que haya fondos) la continuidad laboral de 700 recolectores de basura, resultado del acuerdo que Macri selló con Hugo Moyano.Según cuentan en el PRO, les faltan 3 votos para lograr la aprobación de esa liberación de nuevos fondos, y esperan que ese apoyo surja desde el denarvaísta Daniel Amoroso, y los radicales Claudio Presman y Raúl Campos.Mientras, el kirchnerismo cuestionó los continuos viajes de Macri, quien hace 10 días estuvo en Brasil participando de la Cumbre de Río. «Macri está ausente en los conflictos de la ciudad, viaja por el mundo para mostrarse como estadista», dijo el legislador porteño Francisco Nenna.