En julio, los economistas prevén que la inflación se mantendría relativamente “estable” respecto de los meses anteriores, con una suba que podrá oscilar entre 1,6% y 2%.Este nivel se ubica por encima de la suba de los precios que hubo en junio, cuando las consultoras privadas -según informaron los diputados opositores en el Congreso-, promedió el 1,63%. Sin embargo, lo llamativo es que el nivel inflacionario no cede a pesar de la desaceleración que experimenta la economía. “En la crísis del 2009, a pesar que hubo una devaluación el 25%, el nivel de precios en esa oportunidad bajó”, recordó el economista Jorge Todesca. “Ahora, frente a una menor demanda, con mayores costos para la producción, la inflación no se desacelera”, agregó.
Según Fausto Spotorno, de la consultora Orlando Ferreres & Asociados, la razón que explica esta inflación “rara” en medio de la desaceleración econónica, tiene que ver con “la oferta que no crece”, y resumió: “Hay un estímulo muy fuerte hacia la demanda, pero no existe ese estímulo hacia la oferta”.