En una reunión privada en la que negoció cara a cara con el presidente de la federación de empresas de transporte de cargas, Hugo Moyano pactó un aumento salarial del 25,5 en tres etapas para los 200.000 camioneros. El jefe de la CGT hizo el anuncio del sorpresivo acuerdo en una conferencia de prensa en su sindicato. Informó entonces que a partir de ese momento se levantaba el paro que afectó la distribución de combustibles durante 48 horas en todo el país. Y cerrado el capítulo gremial, pasó al político: “Los salarios de los camioneros han pasado a segundo plano. El aumento no sirve de nada si no se modifica el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias”. Para los rivales del camionero, el levantamiento del paro “fue una señal de debilidad”.En la conferencia de prensa, Moyano terminó anunciando que camioneros hará el miércoles próximo un paro nacional desde las 14 con marcha a la Plaza de Mayo, en las narices del Gobierno. De su gremio fue a la CGT, donde sin esfuerzo logró la adhesión a la protesta de los gremios que responden a su liderazgo. Los argumentos: la actualización del tope de Ganancias y de la ayuda escolar, y la eliminación del tope a las asignaciones familiares.La convocatoria para el miércoles también es una réplica a la contraofensiva que lanzó el Gobierno ante la huelga camionera: además de enviar gendarmes a manejar camiones de combustible -es decir, a romper la huelga- la Casa Rosada denunció penalmente a Hugo y Pablo Moyano (ver “La denuncia…”) y, además, anunció que le aplicará al sindicato una multa de 4 millones de pesos por desoir la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo, y amenazó con aplicar la ley de abastecimiento.Cristina Kirchner no se mostró ayer en todo el día. Y Moyano, un ex aliado clave del kirchnerismo, le estampó: “Parece que estuviéramos en una dictadura militar; no se puede reclamar, hacer protestas, ejercer el derecho de huelga”. Después, cargó directamente contra la Presidenta: “Le pido una vez más que deje de lado la soberbia. Tiene que entender que porque sacó el 54% de los votos no puede hacer lo que quiera”. De yapa, acusó a los ministros de formar una “corte de mitómanos”.Antes de irse a la CGT se enteró de que la comisión de acción política del PJ elaboraba un documento en su contra. Se burló: “El PJ no existe más, es una cáscara vacía. Son cuatro tipos que hablan según las instrucciones que les dan. No existe el justicialismo, acá lo único que existe es el peronismo”, terminó, mientras se golpeaba el pecho a la altura del corazón.En la CGT, Juan Carlos Schmid, titular de la Confederación de Sindicatos de Transporte, negó que se esté poniendo en riesgo la institucionalidad. “Las protestas están garantizadas por la Constitución”, señaló.