El juez federal Claudio Bonadío ordenó hoy la detención del dueño de TBA, Claudio Cirigliano, por una supuesta «obstrucción de la Justicia», en el marco de la causa que investiga la tragedia ferroviaria de Once.Bonadío consideró que existió la intención de los empresarios de entorpecer el caso, ya que faltaría información fundamental de la empresa necesaria para realizar el peritaje contable de lo ocurrido el 22 de febrero pasado y que provocó 51 muertos y más de 700 heridos.Además, el juez ordenó la detención de otros tres directivos de TBA: el presidente, Carlos Michele Ferrari, el gerente operativo, Darío Tempore, y el director de administración, Daniel Rubio.Recientemente, Ferrari se desligó de las responsabilidades al señalar que no tenía funciones relativas al mantenimiento de las formaciones. Por su parte, los hermanos Cirigliano no se expresaron públicamente luego de la tragedia. El único que habló fue Roque Cirigliano, primo de los dueños, quien aseguró que «el servicio de TBA es aceptable».