En su habitual verborragia -y sus constantes insultos a todo lo que no sea oficialismo ultraK- el senador Aníbal Fernández consiguió ayer que los dos sectores de la CGT (tanto el de Hugo Moyano como el progubernamental de Antonio Caló) salieran a repudiarlo.Desde temprano, Aníbal F. siguió trenzado en la discusión -vía Twitter (ver pág. 2) y también por radio- con Moyano por el paro del último martes. Hasta que disparó (en Radio Mitre) “no vamos a cambiar porque el traidor de Augusto Timoteo Moyano haga un paro”.
Fue un juego de palabras en el que asoció al líder de la CGT con su antecesor -y también líder metalúrgico- Augusto Timoteo Vandor, asesinado el 30 de junio de 1969 por un grupo armado que tomó la sede de la UOM. A esa altura de su vida y su trayectoria, Vandor -conocido como “El Lobo- se había distanciado de Perón. Pero esa es otra historia… Moyano recordó ayer que “Vandor fue un líder sindical asesinado” y trascendió que podría denunciar a Aníbal Fernández por amenazas.Más tarde, Antonio Caló -secretario general de la CGT oficialista y líder metalúrgico- dijo por DYN que su gremio “repudia enérgicamente el exabrupto cometido por el senador Fernández”. Y adelantó que el gremio proyecta la publicación de una solicitada para expresar su malestar. “No admitimos las infamias” es el título de dicha solicitada. Y aunque aclara que no adhirieron al paro del martes, “no agraviamos a sus participantes”. Agregan que Fernández “se quiso destacar en un lote de graciosos y descalificadores”.