Algo cambió ayer en la forma de votar: el tradicional sellito en las últimas páginas del DNI fue eliminado para dar lugar, en cambio, a un “troquel”. Los votantes que se acercaron a votar con cualquiera de los documentos de identidad válidos para la elección debieron firmar el padrón a la salida del cuarto oscuro y se fueron a casa con un papelito de la Justicia Nacional Electoral que sirve como constancia de voto. No hace falta guardarlo de por vida, sino solamente dos meses. Ese troquel, recortado del padrón, tiene los datos del votante, la fecha y motivo de la elección: en este caso, “Elecciones Primarias”. De todas maneras, hubo algunos problemas: la jueza federal con competencia electoral de Buenos Aires, María Servini de Cubría, advirtió que “mucha gente se llevó el troquel de otro por apuro o confusión de las autoridades de mesa”. Se puede hacer el reclamo en la Secretaría Electoral (Tucumán 1320).