Cuando el Metro de Barcelona concluyó el informe sobre el (mal) estado de los subtes porteños a mediados de 2012, la línea C fue una de las que señaló con mayor énfasis por la falta de mantenimiento y seguridad. Por eso, luego de iniciar el reemplazo de los centenarios vagones del subte A, el Gobierno porteño comenzó el proceso para comprar 18 vagones para la línea que une Retiro y Constitución.
Aunque todavía no hubo contactos oficiales, la Ciudad analiza negociar con la Municipalidad de Nagoya (Japón), que tiene coches de aluminio con aire acondicionado y sistema de aviso sonoro. Según anunciaron desde la empresa estatal porteña Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), estos vagones miden 15 metros de largo por 2,5 de ancho y serán adaptados a las especificaciones técnicas del subte de Buenos Aires con la más moderna tecnología. Por ejemplo, el sistema de tracción será modificado para disminuir los costos de mantenimiento y mejorar la fiabilidad del servicio. Mientras, SBASE inició una convocatoria pública (proceso similar a la licitación) para el suministro de tres formaciones completas de cara al 2014. Los interesados pueden obtener los pliegos desde ayer en el sitio www.sbase.com.ar.
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