La suba del mínimo no imponible y otras deducciones de Ganancias, así como el aumento del 15,4% para los jubilados -todo a partir del 1° de marzo- fueron los puntos salientes del extenso discurso que pronunció anoche la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, por cadena nacional desde la Casa Rosada.
Fue un discurso en el cual también (y quizás por primera vez) se refirió en varias oportunidades la tema de la inflación. Y no faltaron sus habituales críticas, que esta vez tuvieron como destinatarios al Gobierno porteño (por la tarifa del subte), algunos gremios (como bancarios o camioneros) por las pulseadas en paritarias y la Justicia (“una cautelar y un vaso de agua no te la niega ningún juez de la Argentina. Pido a los jueces que pongan coto a las cautelares”). La suba en Ganancias es uno de los más fuertes reclamos que viene haciendo la dirigencia sindical, inclusive la alineada con el Gobierno como la CGT Balcarce. No obstante, habrá que recepción tiene este anuncio. Tanto Moyano como la CTA de Micheli ya expusieron su rechazo, al considerarlo insuficiente. Y podría ser que las cifras difundidas anoche, modifiquen las discusiones en paritarias.
El 20% de aumento en el mínimo no imponible, en realidad, no repone la inflación del 2012 y tampoco la que se proyecta para este año. Concretamente, con el nuevo aumento: el mínimo no imponible será de $ 8.360 de sueldo bruto para los trabajadores sin cargas de familia y $ 11.563 para los casados con dos hijos. En base a estas cifras, la Presidenta dijo que sólo tributarán Ganancias el 17,48% de los trabajadores asalariados (el 82,52% no estaría alcanzado por el gravamen). Pero estos porcentajes son transitorios: una vez que se acuerden los nuevos salarios en paritarias, muchos trabajadores volverán a tributar el impuesto.
Con referencia a la inflación, Cristina señaló que “no es un fenómeno biológico, contribuyen otros factores. Pido a los gobernantes que contribuyan, no con discursivos, sino con actos de gobierno”. Reclamó que tanto desde los sectores oficiales, como en la discusión entre empresarios y gremialistas, se le de prioridad al tema de la “competitividad”. “Pido a los trabajadores y a los empresarios que la negociación salarial sea racional”, precisó la mandataria. En la misma línea, agregó: “Pido un compromiso de los empresarios en mejorar la competitividad y no enfrascarse en la distribución del ingreso. Se lo digo también a los dirigentes sindicales”. Y advirtió sobre los riesgos de la desocupación en otras economías.