Menos de una semana después de ganar la reelección en octubre de 2011, Cristina Kirchner implementó el cepo cambiario. Lo que empezó como una medida para frenar la salida de dólares se volvió en contra del Gobierno, y trajo múltiples problemas que los funcionarios no saben como resolver. 18 meses después de su puesta en práctica, el cepo al dólar se terminó convirtiendo en un cepo al crecimiento económico. Con el dólar paralelo disparado y a punto de cruzar la barrera de los 10 pesos, los problemas no hicieron más que agudizarse. En este contexto de incertidumbre, la City porteña se prepara para una nueva semana de movimiento en cuanto al valor que alcanzará la divisa norteamericana, que cada día se aleja más del dólar oficial. Situación, que dentro del Gobierno preocupa y genera fuertes discusiones.