El kirchnerismo logró dar un paso más en su polémico proyecto de reforma judicial. En medio de fuertes cuestionamientos por parte de la oposición, el Senado convirtió en ley la reforma del Consejo de la Magistratura, que habilita -entre otros aspectos- la elección de consejeros por el voto popular. El proyecto, que había regresado a la Cámara alta luego de ser modificado por Diputados, recibió luz verde con 38 votos a favor y 30 en contra, tras una tensa discusión que se acortó debido a que legisladores de la oposición decidieron bajarse de la lista de oradores para no prolongar el debate.
Si bien los cruces no terminaron en escándalo como sí había ocurrido en la Cámara baja, ayer hubo numerosas críticas al proyecto y también al actuar del bloque oficialista. El senador radical, Gerardo Morales, advirtió que el kirchnerismo impulsó la reforma judicial para “meter mano” en los fondos de la Justicia y para lograr que el Frente para la Victoria sea “la única fuerza” que presente candidatos para el Consejo. En la misma línea, su compañero de bancada, Ernesto Sanz, aseguró que el proyecto de reforma de la Magistratura “es un avance de un Gobierno que está acorralado y desorientado”. En la extensa jornada, poco antes de la medianoche también se convirtieron en ley los proyectos sobre la publicidad de las declaraciones juradas de los funcionarios y la publicación de las resoluciones de la Corte. Asimismo, el oficialismo dio media sanción al régimen de acceso de personal a la Justicia por concurso y sorteo, por lo que ahora deberá pasar por Diputados.