Mientras las medidas de seguridad son rigurosas en el edificio de la Fundación Favaloro en el barrio de Montserrat -la Presidenta se encuentra alojada en las habitaciones 601 y 602, de la Unidad de Cuidados Intensivossu recuperación sigue normalmente, de acuerdo al parte médico difundido ayer. "Evoluciona favorablemente y sin complicaciones" indican. Y su estado de ánimo también "es muy bueno", señaló el equipo médico que la atiende, luego de su operación del martes. Allí le extrajeron un hematoma del lado derecho de la cabeza, que se había desarrollado a partir de una caída sufrida el 12 de agosto. La Presidenta "descansó muy bien toda la noche, está de buen ánimo y empezará a comer", informó el vocero presidencial Alfredo Scoccimarro. El parte médico agrega que "se encuentra con los parámetros vitales dentro del rango normal". Esto significa que la presión arterial, la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca y la frecuencia respiratoria están dentro de los niveles esperados. El parte médico estaba firmado por los doctores Facundo Manes (director del Instituto de Neurociencias) y Gerardo Bozovich (director médico de la Fundación).
La Presidenta permanecería hasta el viernes en la Fundación Favaloro, para luego continuar -aproximadamente por un mescon su post-operatorio en la Quinta de Olivos. La operación del martes consistió en hacerle dos orificios en la cabeza para drenarle el hematoma y, de esa manera, quitarle la presión que ejercía sobre el cerebro. Esto había provocado que la Presidenta sintiera un "hormigueo" en su brazo izquierdo, el domingo. Y aceleró la decisión de operarla.
COMPAÑIAS
Los familiares directos de Cristina -su madre Ofelia Wilhem, así como sus hijos Florencia y Máxi mo- la acompañan en todo momento. Entre los que se acercaron ayer al lugar se encontraban el secretario de Legal y Técnica Carlos Zannini (hombre fuerte del Gobierno), el secretario de la Presidencia, Oscar Parrilli, y la titular de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini (quien también se hizo estudios allí). Las medidas de seguridad en la Fundación incluyen, por ejemplo, la prohibición del uso de celulares en todo el sexto piso, donde se encuentra Cristina.