Unas veinte familias de trabajadores del molino Andrés Lagomarsino entraron este mediodía por la fuerza en el edificio de la Secretaría de Comercio, a cargo de Guillermo Moreno, para reclamar por sueldos impagos y despidos provocados por la crisis del trigo. Tras algunos momentos de tensión con el personal encargado de la seguridad, las mujeres, junto a sus hijos, accedieron a retirarse luego de obtener la promesa de que desde la cartera se contactarán con ellas en breve. Las esposas de los trabajadores de la planta de Lagomarsino de Isidro Casanova, a las que se sumaron dos delegados de la fábrica; decidieron tomar por la fuerza el hall de la Secretaría cuando les dijeron que no serían recibidas por el funcionario K ni por otro funcionario de Comercio.
"Vinimos a hablar con Moreno. Hoy las mujeres de los trabajadores de Lagomarsino piden una solución al Gobierno, ya que la empresa dice que es el gobierno el que no le deja exportar harina y por ello paralizó la planta hace cuatro meses", explicó Ricardo Juárez, uno de los delegados. "Hoy no nos quisieron atender, supuestamente porque no hay nadie que lo pueda hacer, y nos aseguran que mañana nos llaman para darnos una cita", dijo la manifestante Natalia Velasco, al tiempo que advirtió que habrá "carpas, bombos y platillos" si no se producen esos llamados. Las familias están acompañando los acampes dispuestos por los trabajadores en los ingresos de las plantas que Lagomarsino tiene en San Justo, Navarro y Avellaneda, en un reclamo por sueldos impagos desde hace cuatro meses. Según indicó Gustavo Aravena, otro delegado, hay 40 trabajadores en régimen de suspensión, cobrando sólo el 70% del sueldo. A mediados de septiembre, un grupo de trabajadores del molino se manifestó frente a las oficinas de Moreno por los despidos dispuestos por la compañía, que se produjeron tras el cierre de las exportaciones de trigo, tal como explicó por ese entonces la empresa.