Un 32,6 por ciento cayó la cantidad de escrituras de compraventa de inmuebles en la Ciudad en los primeros ocho meses de 2013, respecto del mismo período del año pasado. Así lo informó el Colegio de Escribanos porteño, que entre los motivos de la caída, mencionó las restricciones cambiarias conocidas como “cepo”. En el acumulado enero-agosto, se registraron 21.446 actos, casi 10.000 menos que los mismos meses correspondientes a 2012. Desde noviembre de 2011, cuando se implementó el “cepo”, la desaceleración del mercado inmobiliario se profundiza cada vez más. En los últimos meses, la ampliación de la brecha entre el dólar oficial y el paralelo agravó la contracción. El blanqueo de capitales que habilitó la aplicación de los Cedín tampoco sirvió para remontar la situación.
La disminución se observa incluso de mes a mes: la cantidad de escrituras de compraventa de inmuebles en agosto se contrajo 2,5 por ciento respecto del mes anterior, con 79 actos menos. Como muestran las cifras, estos certificados de inversión sólo consiguieron entusiasmar a las inmobiliarias y no generaron real repercusión, pese a su objetivo de reactivar el sector. Sin embargo, esta caída es más atenuada que otros años, ya que en el período anterior ya estaba rigiendo el “cepo”. En ese sentido, el Colegio de Escribanos destacó que en agosto se registraron 3.042 actos, lo que representa una disminución del 19,4 por ciento respecto del mismo mes de 2012. Con respecto a agosto de 2011, la merma es del 47,6 por ciento, mientras que es del 56,7 por ciento si se lo compara con el mismo mes de 2005, el mayor nivel registrado en los últimos diez años.