El Gobierno deberá definir esta semana cómo alejar el fantasma del default y avanzar en la negociación con los fondos buitre, que reclaman el pago de 1.330 millones de dólares de deuda.Con gran expectación se esperan los próximos pasos en el proceso de negociación en el juicio con un grupo de “holdouts”, tras el fallo adverso emitido por la Corte Suprema estadounidense. Se especula con un depósito inicial en efectivo como garantía, de forma de evitar el default. Se esperan además definiciones acerca de si el ministro de Economía, Axel Kicillof, viajará para encabezar la representación argentina. El Gobierno mantuvo estricto silencio durante el fin de semana sobre el viaje de funcionarios a Nueva York.

El dictamen del juez Thomas Griesa condena a Argentina a pagar al menos 1.330 millones de dólares a fondos que se negaron a sumarse a la reestructuración de la deuda y buscaron el cobro en los tribunales.Mientras tanto, el Gobierno llevó su batalla legal a los principales diarios estadounidenses, con solicitadas de página entera en las que pidió negociaciones “justas y balanceadas” por títulos en default desde el año 2001. Y explicó que los fondos que obtuvieron el triunfo en los tribunales nunca realizaron inversiones en el país.De acuerdo con los cálculos del Gobierno, la decisión de Griesa ratificada por la Suprema Corte implica que el país tendría que efectuar “en un futuro inmediato” pagos por 15.000 millones de dólares, o más de 50% de las reservas estratégicas del país.