El procesado Amado Boudou encabezó ayer la celebración por el 198° aniversario de la Independencia en San Miguel de Tucumán. Durante su discurso de apenas 11 minutos, el vice acusado de haberse apropiado de la empresa Ciccone reivindicó a Perón y abundó en elogios y agradecimientos a Néstor y Cristina Kirchner. Su tono encendido y de arenga logró levantar a las dos bandejas del Teatro Mercedes Sosa donde estaban los militantes pero no contagió a la platea de funcionarios.
“En otros gobiernos, en otras épocas, los ministros iban a Washington a sacarse fotos en la alfombra roja; hoy tenemos ministros que van a plantear las necesidades del país, a decir ‘tenemos capacidad y voluntad de pago, pero no lo vamos a hacer a expensas del pueblo’”, dijo Boudou en un discurso con varios párrafos dedicados a la cuestión de la deuda y de la negociación con los fondos buitre pero sin referencia alguna a su situación judicial.
Investigado también por enriquecimiento ilícito y denunciado por “fraguar” su declaración jurada, Boudou habló de “patria libre” y criticó al colonialismo y a “los poderes económicos, financieros y mediáticos” en un discurso que no fue transmitido por cadena nacional. En el escenario, varios de los ministros a los que Cristina Kirchner -ausente por faringolaringitis- ordenó acompañar al vice, seguían el acto con caras adustas. Con Boudou viajó casi todo el Gabinete, a excepción de Alicia Kirchner, Julio de Vido y Carlos Zannini. En su primera aparición de mayor exposición pública desde que fue procesado por el juez Ariel Lijo, Boudou no concurrió al Tedeum que el arzobispo de Tucumán, Alfredo Zecca, quien criticó a los que pretenden “construir desde el conflicto”.