Los argumentos contrarios del Frente para la Victoria fueron presentados por el diputado Jorge Taiana: “Esta ley recuerda a los viejos lineamientos del Banco Mundial como estrategia de debilitamiento del rol del Estado en materia de Educación y la estimulación de organismos autárquicos técnicos al margen de la política de educación» y agregó que la posición de esa bancada es que la evaluación educativa debe ser «contextualizada en el centro de las políticas públicas del Ministerio de Educación, integrada y participativa y en este caso no lo fue».
La diputada Virginia González Gass (PSA-UNEN) sostuvo: “Esta ley lo único que garantiza es consolidar la brecha en el acceso al conocimiento. Está en línea directa con los postulados de Milton Friedman en educación, por los cuales se abandona nuestra tradicional concepción de igualdad en el acceso a los derechos sociales básicos en forma universal. La experiencia chilena es un ejemplo claro de ello, un camino privatizador encubierto. Todo esto además de solapar negocios privados y negocios poco claros”, agregó.
En su intervención el diputado Alejandro Bodart (MST-Nueva Izquierda) señaló: “Voy a votar en contra del ente privatista de Mauricio Macri y a sostener mi proyecto de evaluación social. En nombre de la calidad el gobierno busca ajustar a los docentes, avasallar su estatuto y agravar la desigualdad en favor de la educación privada”. El diputado Marcelo Ramal (FIT) consideró que la ley «estandariza y macdonaliza la educación», además recordó que «el año pasado se realizó en Brasil un encuentro de 33 universidades latinoamericanas, cuyo cierre estuvo a cargo de un represente del banco Santander Rio quien prometió becas para posgrado a cambio de que se aplique la evaluación de calidad educativa». Por su parte, el diputado Pablo Ferreyra (SL) volvió a cuestionar la posi bilidad de que la Unidad de Evaluación tenga la posibilidad de recibir fondos privados (lo que finalmente se bloqueó mediante las modificaciones acordadas con el bloque de UNEN).
Finalmente, la sanción obtuvo 38 votos a favor de los bloques PRO, Confianza Pública, la mayoría del interbloque UNEN excepto Verde Alameda y el Partido Socialista Auténtico que votaron negativamente junto al interbloque Frente para la Victoria y los diputados Alejandro Bodart (MST), Marcelo Ramal (FIT) y Pablo Ferreyra (SL), sumando 21 votos.El expediente había obtenido un dictamen de mayoría del PRO en las comisiones de Educación y Presupuesto; y dos en contra de los interbloques UNEN y Frente para la Victoria, además de observaciones de los diputados Bodart y Ramal. El año pasado el asunto había llegado al recinto pero fue reservado en secretaría parlamentaria.