Durante la audiencia de ayer en Nueva York, el juez Thomas Griesa calificó como “ilegal” el proyecto del Gobierno argentino para cambiar la sede del pago a los bonistas. Pero consideró que es “prematuro” afirmar que el país no cumple con su sentencia y, por lo tanto, no declaró el “desacato”.Los fondos buitre habían pedido que el juez declarara al país “en desacato”. Griesa señaló que “la Argentina está fuera de la ley” y cualquier entidad que la asista, para evitar cumplir con la orden de su corte, estaría cometiendo una violación. Sobre un presunto desacato, dijo “hablaremos de eso más adelante, ahora es prematuro”.
A pesar de su fuerte declaración, Griesa se manejó con prudencia en sus decisiones de ayer y sigue considerando que la única solución es la negociación.Robert Cohen, abogado de uno de los fondos litigantes (NML), sostuvo que “compartimos que debe haber un acuerdo. Pero la Argentina tiene que sentir la necesidad de ese acuerdo”.El Gobierno argentino hará llegar su proyecto al Senado el 3 de setiembre. Y quiere que sea aprobado en dos semanas, anticipándose al vencimiento de un bono (a fines de ese mes).
Pero desde que la Presidenta formuló su anuncio, esta semana, la incertidumbre aumentó y quedó reflejada en los mercados. Si bien cuenta con las mayorías para sacar adelante el proyecto en el Parlamento, las principales fuerzas de oposición como el Frente Renovador de Sergio Massa, el PRO de Mauricio Macri y la UCR ya anticiparon que no acompañarán. Y entonces, será un proyecto debilitado ante el escenario internacional.