El Coloquio de Idea en Mar del Plata fue el ámbito en el que los ejecutivos de las principales empresas del país reaccionaron contra los anuncios de más controles del Gobierno nacional a las compañías.En su visita de esta semana al Congreso, el jefe de Gabinete Jorge Capitanich había anunciado una comisión bicameral para investigar las “actividades desestabilizadoras” de varias empresas y mencionó operaciones cambiarias. En la mañana de ayer otros funcionarios salieron al cruce de la percepción que ronda este Coloquio, acerca de que el modelo está agotado, según publicó el diario La Nación. A eso se sumó el encuentro paralelo que también en Mar del Plata organizó el oficialismo con la presencia del ministro Carlos Tomada.
La movida oficial generó un efecto búmeran entre los participantes del Coloquio. Conscientes de que el kirchnerismo utilizará todas las herramientas del Estado hasta el último día de mandato de Cristina, los empresarios reunidos en el Sheraton replicaron la iniciativa de Capitanich. “Hay que acabar con la Argentina de la confrontación, hay que dialogar, construir entre todos”, soltó Mario Blejer, asesor económico de Daniel Scioli. Otros se animaron a sugerir que la Casa Rosada debería ocuparse de la fuerte caída de la actividad y dar señales de confianza para aliviar la tensión cambiaria.
Héctor Méndez, presidente de la UIA, le dijo a Clarín que la comisión que propone Capitanich, “me recuerda a la que formó la Revolución Libertadora en 1955 y así nos fue”. Jaime Campos, titular de la Asociación Empresaria Argentina, señaló que las empresas que representa, “siempre trabajaron a favor del país y la democracia”. Para Orlando Ferreres, el Gobierno busca tapar lo que realmente está sucediendo en la economía. El consultor proyecta una caída de la actividad de 3% el próximo diciembre para cerrar ese año con un PBI que desciende 2,5%.