En la audiencia de ayer a la que convocó el juez Thomas Griesa en Nueva York pareció -pese a la dureza del magistrado y de las posiciones de ambas partes, la Argentina y los abogados de los “fondos buitre”- que se abría una puerta de negociación.No obstante, cerca de medianoche, el Ministerio de Economía de nuestro país emitió un comunicado donde indica que “el levantamiento de la cautelar muestra la inexistencia de la voluntad de negociación”.
Lo que sucedió es lo siguiente: ayer, temprano, la Corte de Apelaciones de Nueva York levantó una medida cautelar que le evitaba a la Argentina -por ahora- el pago de 1.330 millones de dólares más intereses a los “holdouts” (bonistas que no entraron al canje, incluyendo los fondos buitre). De esa manera, dichos “holdouts” están en condiciones de embargar los fondos argentinos. Por ejemplo, los pagos que el Gobierno debe hacer a los bonistas que sí ingresaron al canje (son el 93% del total).
Entonces el Ministerio de Economía que conduce Axel Kicillof, en su comunicado puntualiza: “El levantamiento de la cautelar impide el pago en Nueva York del próximo vencimiento de la deuda reestructurada”. Es decir, que la Argentina no podría pagarle a los bonistas que deben cobrar su cupón el próximo 30 de junio (vencen u$s 900 millones y 225M corresponden a tenedores de Nueva York).“La República Argentina lamenta la decisión adoptada en el día de la fecha (por ayer) por la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de EE.UU., que deja sin efecto la suspensión -stay- de las medidas cautelares dictadas por el juez Griesa”, señala. Y concluye que “reiteramos la voluntad de pago a los acreedores reestructurados”.