Bajo la consigna “Por la Paz frente al Sida”, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires conmemoró el Día Mundial de la Lucha contra el Sida con un panel de especialistas que debatieron sobre la implementación de políticas públicas, los programas de prevención y las acciones de concientización en torno a esta enfermedad. El Defensor del Pueblo Alejandro Amor y la Defensora Adjunta Lidia Saya encabezaron la jornada.

También participaron de la jornada Fabio Nuñez, de la Dirección de Sida del Ministerio de Salud de la Nación; Fabián Portnoy, de la Coordinación Sida del Ministerio de Salud del GCBA; la titular de la Fundación Más Paz Menos Sida, Patricia Pérez; y la directora de Salud de la Defensoría, Diana Galimberti.Alejandro Amor destacó que el VIH-Sida es un problema absolutamente discriminatorio. “Es necesario asumir un compromiso y salir a la sociedad para que nadie sea marginado ni separado”, expresó el Defensor. Añadió que la institución tiene la obligación de estar al frente de la lucha ya que “la defensa de los derechos humanos es la propia esencia de la Defensoría del Pueblo”.

“La violencia aumenta el Sida, y la paz es el mejor camino para dar respuestas. Por eso, fomentamos espacios sociales, laborales y domésticos amigables y comprometidos por la paz frente al VIH-Sida”, remarcó Saya.En su exposición, Fabio Nuñez manifestó que uno de los grandes desafíos a afrontar es el estigma de la discriminación que se ve reflejado actualmente en el mercado laboral. “El VIH-Sida sigue haciendo vulnerable a quienes ya lo son. Argentina disponibilidad en el tratamiento contra la enfermedad pero hay que garantizar la accesibilidad”, resaltó Nuñez.

Por su parte, Fabián Portnoy señaló su preocupación frente a uno de los mayores problemas que tiene hoy la enfermedad: el diagnóstico tardío. “La Ciudad de Buenos Aires tiene todos los recursos para un análisis rápido del VIH-Sida” resaltó Portnoy y agregó que hay 13 centros de testeo rápido en la ciudad para realizarse la prueba de VIH-Sida y cuya respuesta demora como máximo 30 minutos.Diana Galimberti señaló que la Defensoría recibe denuncias principalmente sobre la dificultad para acceder a tratamientos odontológicos y a las áreas de salud mental de los hospitales públicos. Destacó que la institución “va a seguir trabajando y defendiendo a quienes padecen esta enfermedad”.

Finalmente tomó la palabra Patricia Pérez, quien recordó a Alicia Oliveira, ex Defensora del Pueblo de la Ciudad, por su trabajo en la defensa de los Derechos Humanos y por ser la única que se animó a entrar en la cárcel de Caseros donde el piso 17 estaba destinado a enfermos de VIH-Sida. Expresó que la prevención de la enfermedad todavía es una deuda pendiente. “Hay que generar espacios de paz fundamentales para la educación y el trabajo contra el VIH-Sida”.