Desde Casa de Gobierno, la presidenta criticó –sin hacer mención directa- a la “marcha del silencio” convocada por fiscales para el 18 de febrero con el objetivo de homenajear a su fallecido colega Alberto Nisman. “Nosotros nos quedamos con la alegría, a ellos le dejamos el silencio, siempre les gustó el silencio porque no tienen nada que decir o porque no pueden decir lo que piensan», lanzó la mandataria, en el marco de un discurso donde anunció un incremento en los fondos para arreglos en escuelas, la suma de la ayuda escolar anual, dejó inauguradas dos industrias y puso en marcha la renovación del ferrocarril Mitre.
Tras hablar por cadena nacional, la jefa de Estado salió a uno de los balcones de Casa de Gobierno y le remarcó a la militancia que «nos quedamos con el grito de ‘viva la patria'» y atribuyó el «silencio» de la oposición a que «no tienen nada que decir o realmente no pueden decir lo que piensan».Por otra parte, Cristina también rechazó la posible ayuda de Estados Unidos para esclarecer la muerte de Nisman. “No vamos a aceptar ningún (Spruille) Braden» porque «no somos un país de cuarta ni una república bananera para que vengan a darnos consejos”, sostuvo.
En respuesta al cántico de los jóvenes que celebraban con un «Patria si, colonia no», la presidenta volvió a utilizar como ejemplo al embajador de Estados Unidos, Spruille Braden que en la década del ’40 se enfrentó con Juan Domingo Perón.»Esa consigna pasada de moda, vuelve a cobrar inusitada actualidad, cuando nos quieren marcar la cancha desde afuera. Ya no hay espacio político para que nadie venga a darnos instrucciones, ya no hay más Braden en la Argentina», enfatizó.»Esa consigna que me parecía pasada de moda, vuelve a cobrar inusitada importancia cuando nos quieren marcar desde afuera cuáles son los países que pueden ser o no aliados”, remató.Esta cadena nacional tuvo un ingrediente muy raro, al decir nuestra presidente ayer “Nosotros nos quedamos con el canto, ellos con el silencio»,  habra que leer entre linea este mensaje.