Por cadena nacional y en su primera aparición pública tras su viaje a Rusia, la presidenta Cristina Fernández negó enfáticamente tener cuentas bancarias secretas y, desafiante, aseguró que “nadie me va a extorsionar contra los intereses del país».En ese sentido, la mandataria calificó de “bochornosa” la denuncia sobre presuntas cuentas bancarias en el exterior a nombre de su hijo Máximo Kirchner y la ex ministra de Seguridad, Nilda Garré. “Hasta se metieron con mi pobre hija, que dijeron que tenía un departamento no sé dónde”, lanzó.
Para la jefa de Estado, esta acusación se trata de «una campaña de desprestigio de los holdouts contra la Argentina» para que acate el fallo del juez noyorquino Thomas Griesa. “Todo fue hecho por los fondos buitre. Dicen que tengo empresas y cuentas. Que las den a conocer», sostuvo. Y agregó: “No tengo ninguna cuenta para que me descubran y segundo que a mí nadie me va a extorsionar en contra de los intereses del país”.Al tiempo que recordó que «nos picoteaban sobre las expectativas de los argentinos con que si no llegábamos a un acuerdo con los fondos buitres, se venía todo abajo».
Sin embargo, la Presidenta destacó que, a pesar de esos pronósticos negativos, la Argentina volvió a «acceder al mercado de capitales a tasa razonable», al referirse a la reciente toma de deuda de 1.415 millones de dólares, pero aclaró que el país «jamás» honrará a la «usura internacional».»La estafa no se honra, lo prohíbe Dios, la Torá, el Corán… No se puede explotar al ser humano», enfatizó la jefa de Estado, quien indicó que Argentina ahora salió al «mercado y se obtuvo más dinero de lo que se había solicitado».
Por otra parte, la mandataria criticó al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, al pedirle a los «máximos responsables del Poder Judicial» que, «en vez de dar tantos discursos contra el narcotráfico», dote de mayores recursos a los juzgados federales encargados de causas contra el tráfico de drogas. La presidenta encabezó un acto en San Martín, junto con el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, los ministros de Interior, Florencio Randazzo, de Seguridad, Cecilia Rodríguez, y de Justicia, Julio Alak.