A menos de 48 horas de que comiencen, las elecciones presidenciales sumaron una nueva polémica. Ahora, la Cámara Nacional Electoral rechazó que el escrutinio definitivo se realice “mediante la apertura de urnas y el recuento de los votos” en la totalidad del país.
Tras las PASO de agosto pasado, el fiscal Jorge Di Lello le había sugerido a la Cámara que el escrutinio definitivo se realice con el conteo voto a voto en todos los distritos de la Argentina. Sin embargo, el tribunal recordó que el Código Electoral Nacional establece que en el procedimiento no se abren las urnas sino que se realiza mediante el «examen del acta» de cada mesa electoral y «se limita a efectuar las operaciones aritméticas de los resultados en el acta».
Los camaristas Santiago Corcuera, Alberto Dalla Via y Rodolfo Munnél indicaron que la ley «contempla solamente tres situaciones específicas en las que la Junta declarará nula la elección realizada en una mesa, aunque no medie petición de partido».Esas situaciones, expresó, se producen «cuando no hubiere acta de elección de la mesa o certificado de escrutinio firmado por las autoridades del comicio y dos fiscales, por lo menos».
También, prosiguió, «cuando hubiera sido maliciosamente alterada el acta o, a falta de ella, el certificado de escrutinio no contare con los recaudos mínimos preestablecidos» así como «cuando el número de sufragantes consignados difiriera en cinco sobres o más del número de sobres utilizados».
Di Lello había fundamentado su sugerencia en que las «últimas tandas electorales, tanto provinciales como nacionales» hubo «un recurrente e intenso cuestionamiento» al sistema de telegramas y actas en el escrutinio.
El fiscal opinó que con esas críticas «se ha intentado instalar toda una sensación de vulneración de la voluntad popular» y previó que un segundo recuento de sufragios «podría generar en los electores la tranquilidad de que el sentido de su voto no será desvirtuado».