Las barrancas de Belgrano ya no lucen como hace algunos meses. Su plaza principal reabrirá tras permanecer siete meses en obra y el sector delimitado por las avenidas Virrey Vértiz y Juramento y las calles La Pampa, 11 de Septiembre y Zavalía recuperará el diseño original ideado por el paisajista Carlos Thays. Así, los vecinos podrán volver al histórico predio inaugurado en 1892 y que está considerado como Area de Protección Histórica, mientras siguen las tareas en las otras dos plazas.
Los trabajos, a cargo de la Dirección General de Espacios Verdes, dependiente del Ministerio de Ambiente y Espacio Público del Gobierno porteño, incluyeron la recuperación de canteros y senderos con ladrillos especialmente fabricados para que se parezcan lo más posible a los originales. Además, se colocaron nuevos bancos, mesas, bebederos y cestos dobles para la recolección diferenciada de basura. También se limpiaron y restauraron las esculturas, se agregaron árboles y se mejoró la iluminación.
El proyecto, que requirió una inversión de 23 millones de pesos, hizo hincapié en las obras de arte, como la réplica de la Estatua de la Libertad, la Fuente de los Delfines o la Glorieta. Asimismo, se retiró el busto de Manuel Belgrano para restaurarlo antes de volverlo a instalar.
Aunque se intentó respetar la identidad del lugar, hubo algunos pequeños cambios: se consolidaron dos senderos generados en forma espontánea por el tránsito de los propios visitantes, se incorporaron rampas para las personas con movilidad reducida y se eliminó el sendero que baja del mástil hacia Virrey Vértiz, que tenía poco uso porque era demasiado pronunciado y peligroso.