La pelea por el traspaso sumó un nuevo capítulo. Con las negociaciones empantanadas y sin salida aparente, Cristina Kirchner decidió ayer que no irá ni a la ceremonia ni a la jura en el Congreso. ¿El motivo? La todavía presidenta en ejercicio se excusó por la decisión del fiscal Jorge Di Lello de hacer lugar a una medida cautelar presentada el lunes por Cambiemos, para que ella se viera impedida de tomar cualquier decisión desde el primer minuto del 10 de diciembre. Antes de conocerse el dictamen del fiscal, la mandataria había propuesto asistir a la jura, dejarle en el Parlamento la banda y el bastón a su sucesor, Mauricio Macri, e irse sin hacer la entrega.
“Damos por concluida esta discusión, la Presidenta de la Nación en estas condiciones no va a concurrir al Congreso”, informó el titular de la AFI, Oscar Parrilli. “No puede concurrir 12 horas después a hacer entrega de un mandato presidencial, no puede hacer usurpación de título, no es su intención de ninguna manera entorpecer ni ridiculizar el acto institucional”, amplió. Parrilli también alertó que si la jueza María Servini de Cubría da lugar al dictamen de Di Lello el país estará “12 horas sin autoridad” y afirmó que entre eso “y un golpe de Estado es muy poca la diferencia”.
De esta manera, el kirchnerismo clausuró las negociaciones que venían encabezando desde la mañana de ayer el vicepresidente Amado Boudou y el secretario general de la Presidencia, Eduardo De Pedro, con Fernando de Andreis y Federico Pinedo, de Cambiemos. Si esta situación se mantiene, sería el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, quien debería colocarle la banda presidencial y entregarle el bastón a Macri, en la Casa Rosada.
La mañana había comenzado con negociaciones intensas pero en buenos términos. De Pedro había informado a través de un comunicado de una “una propuesta racional” a los enviados por Macri. En este sentido, el planteo era el siguiente: “Que la Presidenta irá al Congreso de la Nación, presenciará la jura del presidente electo y dejará los atributos en el recinto, para que desde allí puedan ser trasladados a la Casa Rosada”. Pero todo estalló cuando el fiscal determinó que el mandato de Macri se inicia a la 0 hora del jueves 10 de diciembre y dio curso a la cautelar.