La fiscal Viviana Fein, desplazada de la conducción de la investigación de la muerte de Alberto Nisman, aseguró que para ella “es lo mismo determinar que ha sido un suicidio o un homicidio”; y aclaró que «si tuviera por cierto” que fue lo primero, la causa “ya hubiera culminado”.
La fiscal habló por primera vez, luego de que fuera apartada de la conducción de la investigación del caso por la jueza Viviana Palmaghini. En diálogo con radio Vorterix, contó: “Me pidieron por escrito que no hablara con los medios y es la primera vez que lo vulnero… Nunca me voy a aventurar a emitir un dictamen sin tener completa la instrucción… Me es lo mismo determinar que ha sido un suicidio o un homicidio. Mi tranquilidad es llegar a la verdad”.
Además, contó que tiene “la jubilación otorgada, me puedo ir mañana si quiero” y agregó: “Estoy muy agotada. No es una queja. Las presiones están, pero yo tengo que seguir trabajando”.Fein se refirió a la reaparición de un declarante de la causa, el periodista Damián Patcher, quien se exilió en Israel tras denunciar amenazas, y que escribió una nota donde afirma que la fiscal y el ex secretario de Seguridad, Sergio Berni, hicieron cambiar la declaración de dos custodios.
“La nota de Patcher supera todo lo imaginable. Esto es vergonzoso. Jamás hemos citado a un custodio a la fiscalía fuera de las citaciones para la causa”, precisó Y añadió: “Es sugestivo que esto surja cuando Damián Pachter es citado por Palmaghini, que justo diga esta barbaridad, esta bajeza”.Por último, la fiscal detalló que “la causa tiene 9000 fojas y no puedo hacer un dictamen. Mi trabajo es el de todos los días como hace 41 años.