Cuando, el 23 de febrero de 2019, la Ciudad de Buenos Aires lanzó Boti en WhatsApp se convirtió en el primer Gobierno del mundo en utilizar esa red social como canal para hablar, informar y responder las inquietudes, solicitudes y consultas de los vecinos y vecinas. Pero la historia de Boti comenzó varios años atrás. En 2012 empezó a funcionar el primer chat de la Ciudad, atendido por un equipo de personas y con un promedio mensual de 15.000 conversaciones. Durante esa etapa se podían realizar consultas sobre trámites, pedir turnos y hacer reclamos, tanto desde la web como a través de Facebook.

Un año después se creó el primer chat con Inteligencia Artificial del Gobierno, más eficiente e inmediato y, para 2015, el nivel de conversaciones llegó a un promedio de 2.000 por día, alcanzando más de 60.000 mensuales. Sin embargo, para seguir mejorando la experiencia y la calidad de respuesta, faltaba unificar los canales existentes e identificar el más adecuado: en 2019 un Boti más resolutivo y servicial llegó a WhatsApp, la aplicación de mensajería más usada en Argentina.

Para su desarrollo, se entrenó al bot y se incorporaron distintas herramientas de Inteligencia Artificial que permitieron desde el entendimiento de los mensajes hasta el reconocimiento de imágenes, como la tecnología que permite identificar, por ejemplo, patentes de vehículos mal estacionados. Además, se continuó trabajando en la personalidad y ahora Boti también responde a pedidos de chistes, comparte emojis y entabla conversaciones entretenidas con los usuarios.