Paula Vignolo es nutricionista y trabaja en la Estación Saludable de Parque Centenario, una de las once que hay distribuidas en la Ciudad, además de las itinerantes, que recorren distintos puntos de Buenos Aires. Allí, vecinos y vecinas pueden ser atendidos por enfermeros para controlar su presión, talla y peso y recibir asesoría nutricional todos los días. Asimismo, hay programas de actividad física y talleres cognitivos en las que son fijas.
Sin embargo, nada de eso convoca esta tarde a Vignolo. Esta vez, hay dos inflables y un aro de básquet. En una mesa hay magdalenas, galletitas, trufas, un budín, cereales y fruta. La torta espera en una heladera. La inscripción se hace desde la web de la Secretaría de Bienestar Integral. Los cumpleaños se pueden festejar durante el desayuno, de 10 a 12 horas; el almuerzo, de 12.30 a 14.30; o la merienda, de 15 a 17. “También nos interesa promover el festejo en un espacio público y al aire libre”, señala la nutricionista. Cuando llueve, se reprograma. Concientizar a las familias sobre la problemática de la nutrición infantil es el otro fin de la iniciativa. Por eso, las familias son las encargadas de llevar la comida.
Todo es parte de una lista de recetas saludables que la Estación acerca al momento de acordar una fecha y horario para el cumpleaños. Vignolo aclara: “No se trata de llevar lo sano al extremo, sino de evitar los ultraprocesados y saber qué se está comiendo”. Es decir, no hay panchos o hamburguesas, ni gaseosas o alimentos fritos. La nutricionista completa: “Nada que tenga exceso de azúcares simples, sodio o grasas saturadas”. La torta es lo único libre del menú. “Y la experiencia con los chicos es buena porque prueban y se sorprenden con la mesa, que es diferente a lo que están acostumbrados a encontrarse”, cierra Vignolo.