El gobierno realizará una conservación integral de los edificios del Palacio Municipal y la Casa de la Cultura (el ex edificio de La Prensa), ambos ubicados sobre la Avenida de Mayo. Las intervenciones están orientadas a frenar el deterioro progresivo para recuperar las características arquitectónicas y reforzar sus significados culturales y usos como parte del patrimonio de la Ciudad. Los trabajos incluirán la restauración patrimonial en las fachadas y en sectores superiores como cúpulas, cubiertas y torres. La intervención total abarcará una superficie aproximada de 7582 metros cuadrados entre ambos edificios.
Palacio Municipal
Las tareas contemplarán la restauración integral de la fachada que abarca Avenida de Mayo, Bolívar y Rivadavia, incluyendo balcones y ornamentos; la limpieza de cúpulas y mansardas, la restitución del pináculo- aguja faltante y la incorporación de artefactos para la iluminación de la fachada. A través del relevamiento previo a la obra, se identificaron deterioros en diferentes elementos, principalmente, en ornamentos, molduras y cubiertas asociados al paso del tiempo e intervenciones parciales hechas en etapas anteriores. En particular,
se detectaron deformaciones, corrosión superficial, faltantes de piezas y la presencia de capas de pintura o materiales agregados que no corresponden a la fachada original. El Palacio Municipal fue sede del Gobierno de la Ciudad antes de la mudanza a Parque Patricios y actualmente alberga oficinas gubernamentales. El edificio se encuentra catalogado con Protección Estructural y forma parte del Área de Protección Histórica N.º 1.
Casa de la Cultura (ex edificio de La Prensa)
Los trabajos comprenderán la restauración integral de las superficies completas de la fachada sobre la Avenida de Mayo y el interior del Pasaje de los Carruajes como también de las carpinterías, herrerías artísticas y luminarias; el acondicionamiento del reloj y del campanario y la iluminación de la fachada. Inaugurado en 1898 en Avenida de Mayo 575, fue diseñado para el diario homónimo por los ingenieros Carlos Agote y Alberto Gainza con estilo de la Escuela de Bellas Artes de París. Fue un símbolo de progreso con su icónica farola de Palas Atenea. Funcionó como sede periodística, biblioteca y consultorios gratuitos. Hoy es la Casa de la Cultura, sede del Ministerio de Cultura porteño, y Monumento Histórico Nacional.