La Policía de la Ciudad llevó adelante el cierre del 11º Curso Básico de Operaciones Motorizadas, una capacitación especializada destinada a fortalecer las capacidades operativas del personal policial y promover el intercambio de conocimientos y experiencias entre distintas jurisdicciones.La ceremonia y contó con la participación del secretario de Seguridad de la Ciudad, Maximiliano Piñeiro; el subsecretario de Investigación y Estadística Criminal, Alejandro Puglia; el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló; la subjefa, Carla Mangiameli; y el jefe del Departamento Táctico Motorizado, Gustavo Becker, entre otras autoridades.

La formación estuvo dirigida a efectivos de la Policía de la Ciudad y de fuerzas de distintas provincias, además de personal de Uruguay, con el objetivo de perfeccionar sus conocimientos y habilidades en el manejo táctico de motocicletas, los procedimientos antidisturbios y las intervenciones en escenarios de alta complejidad para la seguridad pública. Estas capacitaciones intensivas y complejas se desarrollan regularmente junto a los instructores que aporta el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), el organismo que concentra la formación, las especializaciones y los entrenamientos de las fuerzas públicas de la Ciudad de Buenos Aires.

Piñeiro destacó el trabajo de los instructores y la importancia de desarrollar capacidades que permitan actuar con serenidad ante situaciones exigentes. “He visto el esfuerzo que demanda el curso, que tiene no solo una aplicación en la mejora técnica en el manejo de la máquina, sino también en fomentar y fortalecer la templanza”, señaló. Por su parte, Gustavo Becker, jefe del Departamento Táctico Motorizado de la Policía de la Ciudad, destacó el esfuerzo y la dedicación de los cursantes a lo largo de la capacitación. “No estamos cerrando solo una etapa de formación, estamos reconociendo todo un recorrido de crecimiento, exigencia y transformación personal y profesional”, expresó.

En ese sentido, señaló que el curso representó un desafío constante, que puso a prueba tanto las condiciones físicas como la fortaleza mental de los participantes. “Este curso no fue sencillo ni cómodo ni estuvo al alcance de cualquiera. Fue un reto constante que puso a prueba el cuerpo, la mente y la fortaleza de cada uno de ustedes”, afirmó. Asimismo, Becker reconoció la perseverancia de los efectivos frente a las exigencias del entrenamiento: “Ustedes llegaron hasta aquí por mérito propio, gracias al esfuerzo diario, la disciplina y el compromiso que demostraron durante todo el recorrido. Esto merece nuestro respeto y admiración”, dijo.

Becker también subrayó la importancia de combinar los conocimientos teóricos con la preparación práctica para afrontar situaciones complejas. “No solo incorporaron conocimientos y herramientas técnicas, sino que también vivieron situaciones cercanas a la realidad, en escenarios donde hay que decidir con rapidez y actuar con criterio”, sostuvo. Y concluyó: “En la labor de la seguridad no basta con saber la teoría: hay que estar preparados para responder cuando la situación lo exija, y hoy han demostrado que están a la altura de la exigencia”.