El Gobierno porteño suspendió ayer el estadio de River Plate para hacer recitales y eventos artísticos por el término de un año a raíz de la detección de la venta de bebidas alcohólicas durante el show de Iron Maiden. La Agencia Gubernamental de Control comunicó que inspectores del organismo “comprobaron la venta de alcohol dentro de las instalaciones del club antes y durante el recital del 27 de septiembre último”. “Por este motivo, el Gobierno porteño rechazará, por el plazo de 12 meses, las nuevas solicitudes de permisos especiales que presentare el club para organizar recitales en su estadio, ubicado en la avenida Figueroa Alcorta 7597”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que la decisión se adoptó porque “se establece la necesidad de salvaguardar la integridad física tanto del público concurrente como de terceros”. La agencia manifestó que por la misma causa en junio adoptó la misma medida con “el estadio del Club All Boys, por irregularidades detectadas durante el recital del grupo Almafuerte”. Fuentes de la agencia de control porteña informaron que “aunque la suspensión rige a partir de hoy, queda excluida la presentación del pastor Dante Gegel, prevista en el estadio para el 14 de diciembre”, porque “el pedido estaba aprobado antes”. El vicepresidente de River, Diego Turnes, afirmó que el club está “haciendo un descargo ante la Ciudad para revertir la situación”. Estos eventos son uno de las principales ingresos del club de Núñez. “No es nuestra responsabilidad, sino de los organizadores del show”, agregó.