La segunda etapa del plan de peatonalización se puso en marcha con el objetivo de desalentar el uso de autos en la zona del Microcentro y favorecer el paseo de peatones, turistas y también ciclistas. En las últimas semanas, los operarios de la Ciudad comenzaron a intervenir tramos de Maipú, Perón y San Martín, donde se nivelarán las calles con las veredas y se revalorizará el espacio público. Luego de una primera etapa que abarcó 33 cuadras y que incluyó la instalación de ciclovías, contenedores soterrados e iluminación con tecnología LED, el Gobierno porteño propuso peatonalizar otras 43 cuadras. La intención es que el Microcentro sea un 70 por ciento peatonal hacia marzo de 2015.
Con los colectivos fuera de las calles internas -circulan por el Metrobús de la 9 de Julio- la Ciudad inició las obras en Maipú, entre Diagonal Norte y Paraguay; San Martín, entre Paraguay y Viamonte; y Perón, desde Carlos Pellegrini hasta 25 de Mayo. Estos sectores estarán listos para el primer trimestre del año próximo. Luego continuarán por Esmeralda y lo que queda de Maipú. “Antes, el 70 por ciento del espacio era para los autos y el 30% para las personas. Ahora será al revés”, indicó el ministro de Desarrollo Urbano de la Ciudad, Daniel Chaín. A través del programa de prioridad peatonal, también arreglarán 53 cuadras de las avenidas Córdoba, Corrientes, Alem y Carlos Pellegrini y de las calles Lavalle y Rivadavia. Allí, reemplazarán las baldosas rotas, instalarán el nuevo mobiliario urbano, reorganizarán la cartelería y sumarán luminarias LED, árboles, bancos de madera, cestos y bicisendas. En total, se estima que habrá 5,48 kilómetros de ciclovías en la City porteña. Para mejorar la seguridad, en el edificio del Banco Ciudad de Florida y Sarmiento harán una comisaría de la Policía Metropolitana. Su inauguración está prevista para mediados de 2015. Para entonces, habrá 400 efectivos de la fuerza patrullando la zona. Hoy son 180. Si bien la mayoría de los vecinos apoyan el cambio, los ruidos molestos de los obradores y el espacio ínfimo para moverse entre los vallados generan malestar en los locales de la zona, especialmente los garajes. “Estamos resignados, el cambio nos perjudica notablemente. Esto colapsaba de autos y ahora hay unos pocos. Esperemos tener trabajo”, dijo un empleado del garaje de Maipú al 600.