En una decisión que -inmediatamente- fue bien recibida por economistas de todos los sectores, y hasta políticos de la oposición y medios internacionales muy críticos, el Gobierno difundió ayer el nuevo Indice de Precios al Consumidor (IPC). El ministro de Economía, Axel Kicillof, explicó las modificaciones y -si bien cuestionó los números difundidos por consultoras privadas- admitió que la inflación de enero alcanzó el 3,7%. Se trata del mayor índice de inflación admitido por el Gobierno desde que había intervenido, bajo la guía de Guillermo Moreno, las estadísticas del INDEC, siete años atrás. En ese período, casi todas las estadísticas fueron prácticamente falseadas y la palabra “inflación” estaba virtualmente prohibida en el kirchnerismo.

La decisión de sincerar este tema y reconocer el alza de costo de vida es un acto realista y que puede abrir paso a una mejora en los desajustes económicos producidos en los últimos años.Si bien lo admitido por el Gobierno estuvo un poco por debajo de lo que indican consultores privados -hablan del 4 al 6%- lo cierto es que se trata de un primer paso importante.Economistas como Jorge Todesca, Dante Sica y Carlos Melconian elogiaron el informe del Gobierno, aunque son cautelosos por el futuro. “Es un buen avance y necesario”, dijo Ricardo Delgado, del equipo de Massa. “Reconforta profesionalmente después de tantos años de persecución”, elogió Carlos Melconian, del PRO.El ministro Kicillof, en su anuncio, dijo que las modificaciones se basan en la encuesta del 2010 “debido a que cambió la calidad de vida de los argentinos”. Y calificó como “faraónica” la elaboración del nuevo IPC.