A una semana de que comiencen las clases en la mayoría de las provincias (el próximo miércoles), las negociaciones salariales entre el Gobierno y los cinco gremios nacionales siguen sin definirse y pasaron a un cuarto intermedio. Ayer, luego de cinco horas de intensas discusiones, al menos Nación no resolvió el aumento por decreto, tal como lo hizo en los últimos dos años. Los sindicatos dejaron en stand by la decisión de realizar un paro los primeros dos días de clases, pero reconocieron que aún están “lejos” de llegar a un acuerdo.

Las partes optaron por no revelar las posibles cifras de incremento que se manejaron, pero todos destacaron que “se está haciendo un gran esfuerzo para llegar a un pacto”. El viernes, tras la insuficiente propuesta del 22 por ciento y dos sumas de mil pesos por presentismo, los gremios ya hablaban de paro, por lo que la mayoría coincidió ayer en que haber estado reunidos durante toda la tarde (el encuentro finalizó minutos antes de las 21) fue un avance. “No hubo una propuesta superadora del Gobierno, sino una definición de pasar a cuarto intermedio hasta el lunes. En el ínterin van a seguir reunidas las comisiones técnicas para construir una mejor oferta. Vamos a buscar todas las posibilidades para cerrar un acuerdo”, sostuvo Stella Maldonado, titular de CTERA, la asociación más grande del país. Además, volvió a desestimar las sumas fijas de mil pesos a cambio del presentismo. Sergio Romero, de UDA, calificó de “excelente” la reunión porque “se despejó la posibilidad de cerrar todo por decreto”, aunque reconoció que “las diferencias aún son marcadas”.

El problema con el salario de los docentes tiene que ver con que el sueldo inicial para un maestro sin antigüedad está en $3.416, es decir por debajo del Mínimo, Vital y Móvil, posicionado en los $3.600. Entonces, la negociación paritaria tiene un componente fuerte de recomposición por tratarse de un salario que está atrasado. El Gobierno nacional propuso un 22 por ciento, en tres cuotas, que llevaría el haber a $4.100 recién en noviembre; pero desde CTERA, el gremio mayoritario con 352 mil afiliados, quieren elevarlo a $4.860 (42%), mientras que los otros cuatro sindicatos nucleados en la CGT oficialista de Caló piden $5.500 (61%).