El Gobierno ya había garantizado, a través del ministro de Seguridad Sergio Berni, “total tranquilidad” para el jueves, día en que las CGT y la CTA anti K convocaron un para general del transporte, que incluye, además de trenes, subtes y colectivos, a barcos, aviones y hasta estaciones de servicio.Ahora para poder sostener esa garantía, la medida oficial es descontar el subsidio a las empresas que adhieran a la huelga del 10 de abril. Así lo anunció hoy Jorge Capitanich, en un intento por disuadir a los gremios del rubro de sumarse a la protesta organizada por la CGT Azopardo, liderada por Moyano; la CGT Azul y Blanca, de Barrionuevo; y la CTA de Micheli.
Por otro lado, el jefe de Gobierno adelantó que una «comisión de especialistas» emitirá un «dictamen» antes del día del paro para establecer las «garantías» mínimas que deben existir en la materia. «La decisión en relación al sistema de transporte público de pasajeros es que, si hay paro, se descontará el subsidio en el día a los transportes en virtud de la no prestación del servicio», anunció el funcionario en su habitual conferencia de prensa desde la Rosada.La medida de fuerza no incluye movilización, sin embargo, el gastronómico ya advirtió sobre nuevos paros de 36 y hasta 48 horas, con posibles marchas.