Por segundo día consecutivo, miles de personas sufrieron severas demoras en el servicio del tren Sarmiento, como consecuencia de las medidas de fuerza que llevan a cabo gremialistas del sector. Al igual que el lunes, hubo fuertes cruces entre el Gobierno nacional y los sindicalistas, que confirmaron que seguirán con su trabajo a “reglamento” hasta tanto consigan las reivindicaciones salariales que plantean.

El trabajo a reglamento -sólo circulan 5 de 13 formaciones- ocasionó ayer demoras entre los trenes de hasta 40 minutos, por lo que generó un sinfín de críticas de los pasajeros que utilizan el ramal que circula entre Once y Moreno. Con semejantes retrasos, lo que ocurrió es que las personas se amontonaban en los andenes y los coches ya llegaban abarrotados de gente. Esto obligó a que muchos buscaran alternativas para viajar, que también se saturaron. El Gobierno nacional puso colectivos que partieron desde Moreno, Merlo, San Antonio de Padua, Ituzaingó, Castelar y Morón.

Mientras miles de trabajadores se quedaban a pie, los protagonistas del conflicto continuaron disparándose dardos. “Estoy dispuesto a ponerme de rodillas si con esto levanta el paro, aunque no corresponda”, se mostró enojado el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo. El funcionario respondió de este modo a un video de asamblea de delegados que se difundió ayer por la mañana, en el que el dirigente sindical Rubén “Pollo” Sobrero instaba a todos los presentes a “golpear y golpear hasta poner de rodillas” al Ministerio.

La representación gremial exige un aumento salarial de 40 por ciento y un resarcimiento económico de unos 300 millones de pesos por el “pase” al control del Estado de la concesión de la línea Sarmiento, que estaba en manos de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA). Esto último generó una dura respuesta por parte del Gobierno nacional. “Hay un reclamo absolutamente injustificado, que es el reconocimiento de una indemnización porque pasaron de TBA al Estado sin perder ningún derecho. ¿A quién se le ocurriría pedir indemnización si no es despedido?”, interpeló el ministro Randazzo. También el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, se refirió a ese tema: “No corresponde al no haber modificaciones laborales”.El dirigente Sobrero, de la agrupación “Lista Bordó”, acusó de “mentiroso y caradura” a Randazzo y aseguró que “no hay voluntad política” para resolver el problema. Sostuvo que el “quite de colaboración” va a continuar y que la idea es no llegar a un paro de 24 horas, “como quieren las bases”, aunque repitió que esperan un nuevo llamado de Ministerio de Trabajo para destrabar el conflicto.