El vicepresidente Amado Boudou fue procesado el viernes por el juez Ariel Lijo por los delitos de “cohecho” (aceptar o pedir una coima) y “negociaciones incompatibles”. Tanto Boudou como su socio José María Núñez Carmona y su presunto testaferro Alejandro Vandenbroele están acusados de “cohecho pasivo en concurso ideal”, mientras que a Nicolás Ciccone (fundador de la imprenta) y a su yerno Guillermo Reinwick les cabe el cargo de “cohecho activo”. En el caso de Rafael Resnick Brenner, quien fue funcionario de la AFIP, el cargo es por “negociaciones incompatibles”.

Los seis implicados están procesados sin prisión preventiva, pero con embargo sobre sus bienes y dinero. Boudou fue citado a declaración indagatoria para el 16 de julio, luego de un pedido del propio vicepresidente para ampliar su testimonio.Llamativamente, el Gobierno reaccionó con un marcado silencio a la medida del juez Lijo. Con Cristina Fernández en su residencia de El Calafate todo el fin de semana, ningún funcionario ni referente de peso del kirchnerismo salió a pronunciarse públicamente sobre el procesamiento, mientras desde la oposición piden juicio político contra el vicepresidente.Boudou, por su parte, estuvo desde el jueves en Cuba en el marco de una visita oficial. El procesamiento no cambió su agenda, que seguirá hoy en Panamá, con la asunción del presidente Juan Carlos Varela.