La reunión del lunes entre el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, el ministro Carlos Tomada y los dirigentes de la CGT oficialista que lidera el metalúrgico Antonio Caló no ofreció demasiadas novedades. Y ayer, con declaraciones de uno y otro lado, pareció tensarse la relación. Es decir, que ahora los sectores sindicales opositores -la CGT que lidera Moyano, la CGT Azul y Blanca de Barrionuevo y la CTA de Pablo Micheli- se les unen los gremios oficialistas en el reclamo por la suba del mínimo no imponible (en el Impuesto a las Ganancias).
Ayer, en su habitual ronda de prensa matutina, Capitanich habló de “razones políticas” en ese reclamo. En la reunión con los sindicalistas había pedido plazo hasta que se defina el conflicto con los fondos buitre (30 de julio) para que el Gobierno responda a los planteos sobre el mínimo no imponible.Hugo Yasky, de la CTA oficialista, salió al cruce de Capitanich: “Es tan claro que esto hace falta cambiarlo, que él mismo lo reconoce”. Yasky llevará personalmente su reclamo ante Capitanich, en una reunión prevista para hoy.
Andrés Rodríguez (estatales), sindicalista cercano al Gobierno, advirtió ayer que si no hay respuestas “podríamos convocar a medidas de acción directa”. Según Rodríguez, el 18% de los empleados públicos está afectado por el impuesto. Rodolfo Daer (Alimentación), del mismo sector, dijo que “no nos parece correcta ni adecuada la respuesta del Gobierno en el tema Ganancias”. Y no descartó “un paro o movilización”.Las centrales antiK, mientras tanto, ya programan un paro nacional, que se haría en la segunda semana de agosto, según hizo trascender Micheli.