Periodismo Para Todos mostró anoche cómo avanzaron las tan prometidas inversiones chinas y porqué no generan mayores recursos para la Argentina. En el caso de los contratos ferroviarios, Jorge Lanata explicó la letra chica.
El acuerdo que el Ministerio del Interior y Transporte firmó con la empresa china para la compra de cientos de vagones que servirían para la renovación del ferrocarril en el país, incluye cláusulas que impiden la producción de repuestos y obras de mantenimiento en la Argentina. Por ejemplo, el contrato establece que el país le comprará a los chinos 2.800.000 durmientes, cuando aquí existen cinco fábricas que podrían hacerlos. Importarlos por US$ 249 millones le costará al país entre 30 y 35% más que fabricarlos acá.
Pero no sólo en trenes invierten los chinos, cuyo presidente Xi Jinping visitó a su par Cristina Kirchner el 18 de julio en el marco de su gira por la región. También, en energía, petróleo, minería, bancos, cereales, comunicaciones. China desembarcó fuerte en el país para abastecerse. Compra la materia prima y vende su manufactura. La balanza comercial marca un rojo para el país de US$ 5.000 millones.