La presidenta Cristina Kirchner dio, una vez más, la orden de avanzar con un rápido tratamiento del proyecto para reformar el Código Procesal Penal y el oficialismo en el Senado ya convocó a una reunión de comisión para el próximo martes. La idea del Gobierno es tenerlo aprobado antes de fin de año.

El proyecto, una vez ingresado por Mesa de Entradas el mismo martes a la noche tras el discurso de Cristina, volvió a traer a escena una de las pujas que caracterizó a la relación entre la Casa Rosada y el Senado: el manejo de los tiempos. Es que los legisladores del FPV, que debaten desde principios de año distintos proyectos de reforma de Código Procesal Penal en la comisión de Justicia y Asuntos Penales, ahora deberán acelerar el tratamiento de una iniciativa que recién llegó a sus manos ayer y contarán, como suele ocurrir en las leyes que impulsa el Congreso, con un margen acotado para hacer concesiones a la oposición.

“Vamos a trabajar todo el mes en las comisiones, y se intentará tenerlo aprobado en la última semana de noviembre, antes del cierre de las ordinarias”, aseguró el jefe del bloque K Miguel Pichetto. Su intención de extender un mes el debate, sin embargo, complica el plan del Gobierno de apurar su aprobación. No obstante, dentro del kirchnerismo en Diputados ya preven que, de ser necesario, el tema será tratado en sesiones extraordinarias.El apuro K ya generó reacción en la oposición. Ayer el radicalismo, en una conferencia de prensa, reclamó una reforma “integral” y dejó en claro que, si no se propone una discusión más amplia, se opondrá.