Poco menos de 72 horas después de su polémica carta en Facebook donde se preguntó “qué lleva a una persona a tomar la terrible decisión de quitarse la vida”, la presidenta Cristina Fernández dio un giro drástico y, ahora, aseguró que está “convencida” de que la muerte del fiscal Alberto Nisman “no fue un suicidio”.Otra vez con un texto publicado en la misma red social, la mandataria afirmó que “la verdadera operación contra el Gobierno era la muerte del fiscal después de acusar a la presidenta, a su canciller y al secretario general de La Cámpora de ser encubridores de los iraníes acusados por el atentado terrorista de la AMIA».
«Nisman no lo sabía y probablemente no lo supo nunca”, sostuvo. Y esta vez se preguntó: «¿Por qué se iba se a suicidar alguien que siendo fiscal gozaba él y su familia de una excelente calidad de vida?».La mandataria –que todavía no apareció en público desde la muerte del fiscal- también planteó el interrogante de «por qué se permitió el acceso a la vivienda de Nisman de un médico privado de una obra social antes de dar cuenta al juez, a sus superiores, a los forenses».
Cristina sostuvo que «el estrépito de la denuncia (de encubrimiento), sumado al marco internacional por lo sucedido en Francia, que aún sin pruebas ni sustento, plagada de información «plantada», quedaba sepultada por la muerte del Fiscal. Eso sí, bajo la forma de aparente suicidio».En cuanto a la acusación que planteaba Nisman, la jefa de Estado sostuvo -entre otras cosas- que los agentes involucrados «nunca habían pertenecido a la Secretaría de Inteligencia» y que el Gobierno «nunca compró petróleo a Irán». «La acusación de Nisman no sólo se derrumba, sino que constituye un verdadero escándalo político y jurídico», concluyó.