La fiscal Viviana Fein, que investiga la muerte del fiscal Alberto Nisman, salió al cruce de las versiones y sospechas que la propia Presidenta de la Nación había lanzado en sus cartas por Facebook. Desde toda la oposición y amplios sectores de la Justicia, en las últimas horas, le han reclamado a la Presidenta que “no presione, ni interfiera” en la labor de la jueza Fabiana Palmaghini y de la fiscal Fein, quienes investigan la tragedia de Nisman, del domingo 18.
En un caso que ha estremecido al país, Nisman apareció muerto pocas horas antes de concurrir al Congreso. Allí, el fiscal de la causa AMIA iba a fundamentar la grave denuncia que hizo sobre la Presidenta, su canciller Timerman y otros funcionarios y allegados por presunto “encubrimiento a Irán” en el atentado de 1994. Hasta ahora no pudo determinarse si Nisman fue asesinado, se suicidó o hubo un “suicidio inducido”.
La Presidenta, y luego Aníbal Fernández, lanzaron sospechas sobre el técnico en informática Diego Lagomarsino, quien le había acercado al fiscal la pistola Bersa 22 (que apareció luego junto al cuerpo del fiscal). Ayer, junto a su abogado Maximiliano Rusconi, desmintieron todo.Y momentos antes, la fiscal Fein desligó a Lagomarsino de la muerte de Nisman. “Solamente está imputado por haberle prestado el arma a Nisman, un delito que contempla penas de 1 a 6 años de prisión. Pero de ningún modo tengo sospechas de que haya estado en el lugar en el momento en que se produjo la muerte”, enfatizó Fein.
Otro punto importante en el que Fein salió a replicar la versión de la Presidenta fue por la presunta “vuelta repentina” del fiscal, de sus vacaciones en Europa. Un mensaje por WhatsApp que Nisman habría enviado a sus íntimos aumentaba la confusión. Pero según la fiscal, “el doctor Nisman no volvió intempestivamente a Buenos Aires. El había sacado su pasaje por Iberia, el 31 de diciembre en Buenos Aires con regreso para el 12. No cambió el pasaje en Europa. Por razones privadas de pareja, se decidió que su hija quedara en Madrid”.