El periodista Jorge Lanata reveló anoche en su programa Periodismo Para Todos una nueva trama que vincula al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, con el tráfico de drogas. El hoy candidato a gobernador bonaerense había prometido en 2008 que prohibiría por decreto la importación de drogas que en ese momento eran legales pero que eran usadas por los narcos para elaborar drogas de moda entre los jóvenes: el “éxtasis líquido” (GBH) y el “lanzaperfumes” (Cloruro de Etilo). La resolución salió recién este año, con el número 772/15, y entre la promesa y la aplicación ingresaron al país cientos de toneladas de ambas drogas.
Fernández, que ya había estado involucrado en el tráfico de efedrina, aparece así salpicado nuevamente. Según los cálculos de PPT, realizados en base a informes de fuentes aduaneras, policiales y judiciales, sólo en 2014 desembarcaron en los puertos nacionales 750 toneladas de GBL. En 2015, en los meses anteriores a la salida del decreto 772 del 6 de mayo, es decir, al filo de que esa sustancia fuera ilegal, llegaron al país 240 toneladas más. Después de publicado el decreto, Lanata reveló que ingresaron al menos 86 toneladas extra al territorio nacional.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica emitió una circular tras la salida del decreto con razones para que esas dos drogas puedan ser importadas por industrias que acrediten su uso con fines lícitos. El GBL, para ser usado como aromatizante, saborizante o para cosmética, y el Cloruro de Etilo para ser empleado como anestésico, aunque se aclara que no se conoce caso en que se haya usado para eso.