En su último día previo al gran cierre de campaña en Humahuaca, el candidato presidencial de Cambiemos, Mauricio Macri, realizó una recorrida por varios medios. En las entrevistas lanzó definiciones: le pegó a Daniel Scioli por la “campaña del miedo”, prometió “meter presos” a los corruptos y aseguró que el mayor problema de Argentina es la “mentira”. Dijo que le va a pedir a Martín Sabbatella que renuncie al AFSCA y anunció que creará una Agencia Anticorrupción que pueda “investigar al presidente”.
Uno de los puntos que desde el Frente para la Victoria le achacan a Macri es supuestamente planear una megadevaluación para el 11 de diciembre. Sobre este tema, el jefe Gobierno porteño señaló que en el país “no faltan dólares”. “Acá la gente compra dólares porque se quiere cuidar del gobierno que le miente. Lo que falta es que se diga la verdad. Nadie les cree a los kirchneristas porque no han parado de mentir y no tenemos un solo dato de lo que está pasando”, disparó.
Macri criticó además los mensajes que el kirchnerismo impulsa desde los spots. “La campaña del miedo es por el miedo que tienen a perder el poder. No se le puede decir a la gente ‘Macri te va a echar del trabajo’. De golpe deciden decir ‘es lo que hay, y si eligen lo otro, se viene la noche’. Es tremendo”, afirmó.
Además habló sobre el debate y se mostró decepcionado con el nivel que mostró su rival, a pesar de la “relación cordial” que mantienen hace años. “No teníamos una amistad personal. Él era más amigo de mi viejo, siempre hablamos en términos constructivos. Por eso creía que se podía discutir en otros términos. De ocho preguntas, Scioli no respondió ninguna. Y de 20 cosas que me decía, tres eran verdaderas y 17 eran mentira”, disparó.
En las últimas horas la estrategia del sciolismo ha sido despegarse de Cristina Kirchner y asegurar que “el 11 de diciembre comienza otro gobierno”. Sobre esto, Macri sostuvo con ironía: “Ahora quieren conceder que mintieron con el Indec, que el impuesto a las ganancias a los trabajadores es una estafa y que van a bajar las retenciones, pero los únicos que lo pueden hacer son ellos y nosotros tenemos un plan maléfico”.