Minutos después de jurar en el Congreso, el flamante presidente, Mauricio Macri, ingresó por primera vez a la Casa Rosada como primer mandatario y recibió los atributos en una corta ceremonia transmitida por cadena nacional y presenciada por casi todos los líderes de la región.
Ante la ausencia de la saliente presidenta Cristina Fernández -un hecho insólito para la democracia argentina-, fue el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, el encargado de entregarle la banda y el bastón de mando al nuevo Jefe de Estado.
El flamante mandatario fue recibido en la Casa Rosada con honores militares y fue saludado por el jefe de la Casa Militar en la Casa de Gobierno, antes de recibir la banda y el bastón presidencial en una ceremonia que tuvo lugar en el Salón Blanco.
El jefe de Estado se trasladó desde el Congreso Nacional, donde juró ante la Asamblea Legislativa, en un automóvil VW Touareg blanco, acompañado por su esposa, Juliana Awada y su edecán naval, capitán de fragata Germán Horacio Michelis Roldán y escoltado por 300 efectivos del Regimiento de Granaderos, con la Fanfarria “Alto Perú”, unidad escolta presidencial.
En todo el trayecto, Macri fue aclamado por una bulliciosa concurrencia que lo vitoreó sin cesar y cubrió la Avenida de Mayo, donde le arrojaban papeles celestes y blancos y flores, y en forma continua, el presidente y su esposa retribuyeron permanentemente las muestras de adhesión, saludando con sus brazos.
El nuevo Presidente llegó poco después de las 13 a la explanada de la calle Rivadavia de la Casa Rosada, donde fue recibido por el oficial de servicio del Regimiento de Granaderos, teniente Mariano Bovetti, con el tradicional saludo: “Buen día, señor Presidente de la Nación. Casa de Gobierno sin novedad” y de inmediato ascendió por la escalera de honor Italia hasta su despacho presidencial, ubicado en el primer piso.
Poco después se trasladó al Salón Blanco, donde se llevan a cabo los actos de gobierno de mayor trascendencia, para recibir por parte de Pinedo los atributos de mando: el bastón y la banda presidencial que indican el inicio de un nuevo mandato presidencial.
El histórico lugar se encontraba totalmente colmado, entre ellos por la vicepresidenta, Gabriela Michetti; el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó; el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti; y otras autoridades, así como miembros de delegaciones extranjeras.
Tras recibir los atributos, Macri salió al emblemático balcón de la Casa Rosada acompañado por su vice Gabriela Michetti, su esposa Juliana Awada, y la hija de ambos, Antonia. Y al dirigirse a la multitud que lo esperaba en Plaza de Mayo, el presidente agradeció el apoyo de la ciudadanía: «Los amo, amo este país y los amo a cada uno de ustedes… gracias, gracias, gracias», señaló.
«Prometo decirles la verdad, siempre ser sincero y mostrarles cuáles son los problemas. Sé que ustedes, el maravilloso pueblo argentino, son suficientemente capaces e inteligentes para trabajar juntos y resolver (los problemas)», afirmó.Como es habitual en sus festejos, Macri se animó a dar algunos de sus característicos pasos de baile mientras Michetti cantaba “No me arrepiento de este amor”, clásico tema de Gilda.