Mientras estaba al aire en una entrevista televisiva, el técnico en informática Diego Lagomarsino se enteró que el juez federal Julián Ercolini lo procesó como partícipe necesario del asesinato del fiscal especial de la causa AMIA-DAIA, Alberto Nisman, en un fallo en el que por primera vez un magistrado califica al caso de “homicidio simple”, confirmaron fuentes judiciales. Lagomarsino, quien asesoraba a Nisman en temas informáticos, reconoció en más de una oportunidad ser el dueño del arma de la que salió el disparo que mató al fiscal, aunque siempre sostuvo que el investigador se la había pedido prestada un día antes de aparecer muerto.
Más temprano, en declaraciones radiales, había asegurado que el ex fiscal le “cagó la vida”. “Me arrepiento del quilombo en el que me metí por darle el arma a Alberto Nisman. Soy el único que existe en esta causa, por eso las fichas están puestas sobre mí. No creo que haya alguien que me quiera preso”, expresó. El magistrado también procesó a 4 custodios de Nisman a los que acusó de haber cometido el delito de “incumplimiento de los deberes de funcionario público” por desproteger al fiscal del caso AMIA-DAIA.