Por Florencia Galarza
El turismo genera 1.100.000 puestos de trabajo, y podrían multiplicarse si se contabilizan las oportunidades comerciales que permite de forma indirecta. Es también uno de los principales generadores de divisas en la Argentina y reactivadores de las economías regionales. Sin embargo, la industria del turismo se encuentra hoy de luto debido a la pandemia por el virus Covid-19, provocando en el país pérdidas millonarias por las medidas de urgencias adoptadas por el Gobierno: la cuarentena obligatoria nacional.
Corrida cambiaria, inflación mayor al 50%, desconcierto y falta de previsión en época eleccionaria, cambio de gobierno, impuesto PAIS y tantos otros golpes habían dejado al sector comercial turístico en el piso, con una reducción de al menos de 45% de viajes de argentinos al exterior y un freno en las ventas por parte de las agencias de viajes mayores al 60%, sin sospechar que el golpe de gracia llegaría en marzo de la mano del coronavirus.
Ante el desconcierto, Voces de Baires dialogó con Aldo Elías, presidente de la Cámara Argentina de Turismo, que esta semana se reunió con la Federación Argentina de Empresas de Viajes y Turismo (FAEVYT) y el ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens, para comenzar a amasar el proyecto de ley de Emergencia Turística, donde el Estado deberá prestar asistencia a este sector que mantiene sus números al rojo vivo.
En este contexto, Elías fue claro: “Si todas aquellas personas que compraron un viaje, vuelo, una estadía en crucero o en un hotel van a pedir que se les devuelva el dinero, esas empresas quebrarían. Lo ideal es que se animen a reprogramar la fecha”. El representante del sector privado del turismo argentino planteó un panorama “similar al de una guerra” que en caso de “prolongarse demasiado”, aun con asistencia del Estado, podría quebrar a toda la industria turística del país.
Esta semana se ha reunido con el ministro Lammens y otros actores de la industria turística nacional, ¿se han decidido conclusiones y/o medidas que pueda anunciar?
-No en este momento, estamos hablando con el Ministro para solucionar la problemática que significa esta emergencia económica en la cual estamos metidos. No podemos dejar de acompañar las medidas que está tomando el Poder Ejecutivo respecto del aislamiento y el cierre de los hoteles. Lamentablemente, por más que no nos guste y que nuestra misión es vender, estamos totalmente de acuerdo con las decisiones que se están tomando y vamos a acompañar las que sean necesarias para limitar la propagación del virus. Sí nos oponemos a que la resolución señale la obligación de devolver el dinero, cuando lo más sensato es reprogramar las fechas de viaje para evitar una situación de mucha dificultad en el sector, además de evitar la discusión entre el consumidor con el agente de viajes, el hotelero, o quien fuera.
-¿Hay un cálculo aproximado sobre la cantidad de puestos de trabajo o perjuicios económicos que pueda llegar a sufrir la industria del turismo en Argentina?
-La industria del turismo nuclea un 1.100.000 puestos de trabajo. En un cuadro similar a este, que es bastante parecido al de una guerra, el resultado puede ser imposible de soportar para las empresas. Aun con acompañamiento del Estado, si esto se prolongara demasiado en el tiempo no habría forma de sostenerse.
-¿La Cámara Argentina de Turismo representará la solicitud de las agencias de viajes de proclamar la Emergencia Económica?
-Sí, las agencias, en una mesa de crisis, le pidieron al Comité Ejecutivo de FAEVYT que pidiera la declaración de la Emergencia Económica.
Y a posteriori de esa reunión, hubo otro encuentro que tuvimos la Cámara Argentina de Turismo y sus entidades asociadas, entre ellas FAEVYT, con el ministro Lammens, en donde tomamos la decisión de que este pedido lo iba a nuclear la CAT por todas las entidades, y de allí que esto tomó forma del proyecto de ley de Emergencia Turística.
-¿Cuáles son los puntos principales de esta iniciativa?
-Básicamente, proponemos el acompañamiento estatal para poder seguir pagando los sueldos, con todas las complejidades que eso supone. Estamos hablando de la suspensión del pago de aportes y contribuciones, de la eliminación de presiones impositivas como el Impuesto a las Ganancias, a los débitos y créditos. Estamos hablando también de suspender, por el tiempo que dure la pandemia o la emergencia, el Impuesto PAIS para los servicios turísticos. Y estamos proponiendo que se vuelvan a activar los PPC, que son los procedimientos preventivos de crisis. En definitiva, es una serie de medidas para que los empresarios puedan seguir pagando sueldos a pesar de tener $0 de ingreso.
-¿Hay recomendaciones de la CAT para los viajeros sobre las fechas que quieran reprogramar sus viajes?
-Todavía no se puede decir para cuándo, hay que esperar un poco. Hay que ver cómo transitamos este momento, en un país que se sumerge en el aislamiento total, tal cual está pasando en España o en Italia, y a partir de eso veremos cómo salimos.
-La CAT había recomendado no cancelar viajes hace unas semanas, ¿se subestimó la epidemia o la información proveniente de Europa?
-No, de hecho lo seguimos recomendando. Nosotros enfrentamos, en principio, una enfermedad. Después mutó a epidemia y terminó como pandemia. El dinamismo lo fue imponiendo la cantidad de casos de contagio, la rapidez con la que se propagaban, y las experiencias ya fuera de China en países como España e Italia. Nada de lo que se diga de esta pandemia hoy genera certeza de que vaya a ser válido mañana. Hace 10 días, la CAT sacó un flyer diciendo «viajá tranquilo, viajá sin miedo», tres días después Estados Unidos cerró los vuelos entre ese país y Europa, y de ahí en adelante todos los días se apretó un poco más la tuerca. Esto es un día a día, y la información se actualiza demasiado rápido.
-¿No hay ningún precedente que guíe una plan de acción?
-No, no lo hay. Nosotros no estamos acostumbrados a las pandemias claramente, en la Argentina no hemos tenido grandes episodios traumáticos.
-¿Cuál es el mensaje desde la CAT a la industria del turismo y a los turistas?
-A la industria, decirles que estamos trabajando de la mano de todas las entidades, que estamos en muy buena relación con el Ministerio de Turismo, que estamos ocupando todos los espacios necesarios para poder ayudar a resolver esta problemática que significa la expansión del coronavirus. Y que también estamos en un todo comprometidos con el protocolo que va dictando el Ministerio de Salud y el Presidente de la Nación, aunque muchas de esas situaciones nos perjudiquen notablemente.
Y a los consumidores, que entendamos todos que es un problema de todos y que no es culpa de nadie. Que lamentablemente si todas aquellas personas que compraron un viaje, vuelo, una estadía en crucero o en un hotel van a pedir que se les devuelva el dinero, esas empresas quebrarían. Lo ideal es que se animen a reprogramar la fecha. La única forma de salir adelante es si cada uno es responsable de sus actos. Si nos dicen «aislados», es aislados, no es saliendo de vacaciones.